jueves, 10 de enero de 2019

Desafíos en la sociedad del conocimiento

El objetivo del autor es investigar cuales son los retos que la educación debe enfrentar en este mundo global o sociedad del conocimiento. En primer lugar, se señala que la globalización ha logrado en el último tiempo concentrar las riquezas y las capacidades y que por ello la educación debe encausar estas variables para llegar a un equilibrio pro equidad. Si bien, se concibe que las TICs faciliten el acceso a la información de manera más interactiva o las nubes de almacenamiento virtual permiten guardar variados datos electrónicos (y no dependen de la memorización), esto no es suficiente para que se desarrolle una cultura letrada e interdisciplinaria. Es necesario que exista una nueva forma de adaptación de contenidos y capacidades para poder insertarse en este mundo laboral. No solo eso, el autor explica que es necesario formar una ciudadanía moderna, la cual consiste en aprender a participar en una vida colectiva que promueve la formación de redes y comunicación a distancia. Estos desafíos educativos que necesita la sociedad del conocimiento pretenden elevar la productividad y mejorar la economía global utilizando las ventajas comparativas de cada región. Es por ello que los sistemas educativos deben preparar sujetos con capacidad de creación, menos jerárquicos, que utilicen un pensamiento complejo e interdisciplinario, con habilidad de experimentación y capacidad de colaboración en equipo. No obstante, para lograr aquello es necesario realizar un cambio sustancial en el sistema educativo en cuanto a calidad y equidad. La razón por la cual América Latina está atrasada en estos desafíos es por sus políticas públicas que fomentaban, por tradición histórica, una economía industrial y la construcción del Estado-Nación. Dicho de otro modo, los países del continente eran gobernados por una elite que procuro que sus ciudadanos no fueran letrados. Pero, que si sirvieran para los propósitos del estado. Es por ello que la educación promovia una homogeneización cultural, eliminando todo rastro de “anomalia”. He aquí el primer desafio, nuestro mundo globalizado promueve una diversidad cultural por via de la educación. Y asimismo, es necesario que no sea estandarizada, sino mas bien que se adecue a las características de la demanda. Del mismo modo, debe promover la escolaridad, pues los índices de analfabetismo y deserción escolar en América Latina aún son alarmantes. El documento señala que las reformas a los sistemas educativos deben plantearse a nivel de contenidos, procesos de enseñanza, el financiamiento del sistema, los mecanismos de asignación de recursos y el papel educativo del Estado y el mercado, entre otros. Esta mayor inversión en educación traería consigo mayores resultados en cuanto a calidad y menor fraccionamiento de los profesores, los cuales han sido ignorados en este tipo de reformas. A modo de conclusión, el autor plantea cuatro desafios de la educación para la sociedad del conocimiento. Promover la equidad educativa en todos sus ámbitos, utilizar las TICs como acceso a la conectividad y democratizar las oportunidades de aprendizaje. Asimismo, la educación debe facilitar empleos dignos, pues lo que sucede es que una educación de “pobre genera un empleo para pobres” (Ottone y Hopenhayn: 2007, 25). Es por ello que se debe articular el mundo educativo con el campo laboral antes, durante y después. Por último, está el desafío de la ciudadanía, esta se entiende no desde el ámbito de la educación cívica institucional, sino más bien en: “saber informarse, expresarse, comunicarse a distancia, participar en espacios deliberativos como interlocutor válido, conciliar el respeto a la diferencia con la universalidad de los derechos, es parte de las destrezas que todo ciudadano debe manejar” (Ottone y Hopenhayn: 2007, 27).
Dicho de otro modo es una nueva cultura para convivir en sociedad. Desafíos educativos ante la sociedad del conocimiento es un análisis de las medidas que debe tomar el Estado para ser parte del mundo cada vez más interdependiente y culturalmente más informado. Desde esta lógica se deben reinventar los modelos educativos para formar ciudadanos del siglo XXI. Sin duda alguna los desafíos que plantean los autores para la sociedad del conocimiento son sumamente amplios. No obstante, la idea de la equidad merece mayor profundización, pues son objetivos cuyo resultado a corto o mediano plazo se pueden obtener si existe una mayor inversión y fiscalización por parte del Estado. A partir de los postulados de las Esferas de la Justicia de Rawls, existen cuatro tipos de igualdad para explicar lo anterior:
 a) Igualdad de oportunidades. Plantean que el origen social no debe afectar las posibilidades de acceso de los educandos a diferentes funciones. Esto significa que para nuestro mundo global es fundamental que los alumnos puedan ingresar a los establecimientos educativos sin discriminación y que dichas instituciones promuevan el plurilingüismo y el desarrollo de variados talleres JEC que promuevan habilidades para mejorar sus habilidades blandas y/o competencias.
 b) Igualdad de enseñanza: Este punto se refiere a que se debe proporcionar una calidad de enseñanza equivalente a todos los alumnos. Los establecimiento educacionales deben promover una enseñanza mediante niveles de aprendizaje, cuyo criterio sean las habilidades y/u objetivos de aprendizaje a obtener para nuestra sociedad global. De este modo, los educandos poseen un currículo base que va mas allá del mero contenido.
 c) Igualdad de conocimiento y éxito escolar: Este principio trata de que se debe compensar las debilidades biológicas, sociales y/o intelectuales del alumnado, eliminando todo rastro de meritocracia. Esto significa que debe haber una clase más inclusiva para que haya una mayor diversidad de estudiantes y que no se sientan fracasados en un modelo que solo promueve la disciplina académica.
 d) Igualdad de resultados: Esta explica que los buenos resultados conllevan a una misma igualdad de oportunidades laborales. En esta lógica, los Liceos deben preocuparse no solo de las pruebas estandarizadas, sino también de que la educación que recibió le sirva para ingresar a la educación superior, técnico profesional o ramas del ejército. Para finalizar, es necesario señalar que para que estas equidades se puedan llevar a cabo es necesario una correcta fiscalización de los recursos que haga el estado, pues en caso de que no se haga puede ocurrir un desvío de esos dineros hacia otros interés y por ende no habría progreso alguno.

 Bibliografía
BOLÍVAR, A (2005). Equidad y Teorías de la Justicia, REICE - Revista Electrónica Iberoamericana sobre Calidad, Eficacia y Cambio en Educación, volumen 3, n°2.
 OTTONE, E. y HOPPENHAYN, M. (2007). Desafíos en la sociedad del conocimiento. Pensamiento educativo, vol. 40, n° 1, 13-29
 

Globalismo: La educación en la globalización

El presente informe entrega una serie de descripciones sobre la globalización poniendo énfasis en los problemas y desafíos que ha traído a la actualidad en el ámbito de la educación.

De Puelles comienza su trabajo señalando que el concepto de globalización no posee una definición u origen claro. Numerosos estudiosos, entre ellos el Sociólogo Manuel Castells, señalan que nuestra sociedad informacional, ha surgido producto de los avances y masificación de la información. Todo ello trae consigo, una producción de la riqueza e interrelacionamiento en la red.

La situación descrita anteriormente, ha traído efectos en los sistemas educativos nacionales. No obstante, el autor señala que la globalización no ha afectado la esencia de lo que significa educar sino más bien, cambio la forma de administrar aquel elemento. 

McGinn señala que las consecuencias que este fenómeno mundial a traído consigo son: descentralización, aumento del control sobre el currículo y evaluación, disminución del interés de la educación pública, etc. Carnoy, al contrario del anterior, explique que el impacto de la globalización en educación son tres caracteres: económica (privatización), social (cualificación de la mano de obra) y énfasis curricular de las ciencias y matemáticas por sobre otras asignaturas. 

Si bien los elementos mencionados son profundamente negativos, también es necesario explicar que la globalización provocó una convergencia: de tipo curricular (modelos occidentales, idioma ingles e informática), de carácter estructural (de enseñanza básica a Superior) y del ámbito administrativo (desregulación y competición).

Los fenómenos antes aludidos responden a un modelo cultural o identidad que se ha ido forjando (globalismo) el cual consiste netamente en la desregulación de los mercados y la disminución del poder en los estados nacionales. Todo ello ha llevado consigo una grave crisis de la cohesión social.  Si bien la globalización es una tendencia relativamente reciente, es necesario recalcar que ha complejizado la realidad con motivaciones ideológicas impidiendo que se comprenda de forma más profunda los problemas que trae consigo (De Puelles, 2000, 6). Sin duda alguna, la descentralización y la privatización son ejemplo de ello.
  
En conclusión, podemos señalar que el descargar al Estado de sus responsabilidades educativas (para entregarla a los padres) no ha conseguido un aumento de la calidad de la educación. Por otro lado, la descentralización es aparente, pues ha traído consigo una recentralización a través de la evaluación, sometiendo a las escuelas al poder central. Todo ello ha llevado como efecto un proceso de selección de alumnos, bajo la ideología de la libertad de enseñanza y un abandono de la escuela pública. Dicho de otro modo, Mientras no se cambie el modelo, no habrá avances en la educación

De Puelles, M. (2000). Globalización, neoliberalismo  y educación. Revista en supervisión educativa, 44, 9-12.

viernes, 3 de marzo de 2017

Discursos sobre la Igualdad en Chile: 1960-1973.

Cristian Gerardo Guzmán Suazo
Paula Vidal investiga sobre la noción de igualdad a través de periódicos políticos e intelectuales de izquierda. En su trabajo se puede observar que existía consenso en que debía ser el Estado el impulsor de medidas para favorecer a los grupos populares (repartición de recursos y mejoramiento hacia una vida digna).

Antes que todo, el concepto “igualdad” es distinto a lo que actualmente se concibe como equidad o igualdad de oportunidades. En esta lógica, se considera como un proyecto político emancipatorio de la izquierda chilena, cuyo propósito es mejorar las condiciones de vida de los sectores sociales desfavorecidos (Vidal, 2104, pp. 75-76)[1].

Los programas políticos y periódicos de izquierda durante el periodo pusieron un acento importante a la idea de Igualdad. Los redactores comunistas consideraban que profundizar la reforma agraria, desarrollar la educación y reivindicar los derechos de los trabajadores son los medios de eliminar la desigualdad del país. Por otro lado, los periódicos socialistas proponían la toma del poder político para iniciar profundas reformas sociales. Por lo anterior, era urgente implementar medidas económicas con el propósito de que está le entregara autonomía al país. “contrarrestar la situación socio-económica y cultural era el paso para avanzar en el desarrollo individual y colectivo de los chilenos” (Vidal, 2014, p. 83)

Por otro lado, la noción de igualdad de los intelectuales marxistas chilenos estuvo muy influenciada por el Humanismo comunista. Esto significa que el ser humano debía superar sus limitaciones (el capitalismo) y desarrollar sus potencialidades según sus capacidades. Ida Toledo expresaba que: “mediante la erradicación de la propiedad privada de los medios de producción se había eliminado la razón por la que un ser humano explotaba a otro” (Vidal, 2014, pp. 84).

Los socialistas como Clodomiro Almeyda y Salvador Allende señalaban que el ser humano debe recibir lo que merece y lo que le corresponde. De este modo, el hombre puede desarrollarse íntegramente e insertarse de manera exitosa en la sociedad. Asimismo, Allende con su discurso “vía chilena hacia el socialismo” propugnaba que esta lucha seria de manera pacífica con el compromiso y responsabilidad de las masas populares y trabajadores del país.

En conclusión, el principio de igualdad de comunistas, socialistas y teóricos responde fundamentalmente a la idea de igualitarismo radical. Es decir, “un igualitarismo que combatió las disparidades de las cuales no eran responsables las personas y que eran determinadas desde diferencias de clase, genero, dfe etnia o de limitadas capacidades físicas o mentales” (Vidal, 2014, p. 89-90)
Vidal, P. (2014). Unidad Popular y la lucha por la igualdad radical en Chile. Revista www.izquierdas.cl, 18, 74-93.



[1] El contexto histórico de la segunda mitad del siglo XX en Chile muestra cómo ha aumentado exponencialmente el descontento social: Inflación agotamiento del modelo ISI, malas condiciones de vida de los sectores populares etc.  Es por ello que los partidos socialista y comunista, inspirados en la revolución cubana promueven esta idea de igualdad. No obstante, se debe tener presente que la situación de la Guerra Fría polarizó la política y a la sociedad en este mismo tiempo.

lunes, 6 de febrero de 2017

“Revolución de las expectativas”: la Reforma Universitaria.

Cristian Gerardo Guzmán Suazo
La reforma universitaria fue efecto de las transformaciones estructurales que se dieron a nivel mundial. Su objetivo era democratizar esta institución y ser base para una nueva sociedad post-industrial. No obstante, a pesar de su marcado protagonismo, sus resultados terminaron en fracaso.
            El periodo histórico comprendido entre 1967-1973 está inmerso dentro dela lógica de la Guerra Fria. Un mundo polarizado en dos grandes ideologías antagónicas: Capitalismo y Socialismo. Producto de esta situación, empieza a surgir protestas sociales y movimientos pro-cambio en las áreas de influencia de estas potencias y Chile no fue la excepción.
            En esta lógica, el mundo universitario no había sufrido reforma académica alguna desde 1879. Los profesores llevaban a cabo actividades de investigación y el aula solo era considerado una actividad complementaria. Es por ello que las instituciones de educación superior, realizan intentos de modernización durante el gobierno de Frei Montalva y Salvador Allende, la cual tuvo una fuerte motivación debido a la disposición de los Presidentes.
Esta situación no era algo nuevo, en España los estudiantes de la universidad de Córdoba, en conjunto con los profesores, ya habían planteado la idea de cogobierno. Vale decir, una institución que no prohíbe el acceso a los egresados de educación media, ni establece criterios de discriminación. Por otro lado, se consideraba que los investigadores e intelectuales conformarían una nueva elite que transformaría a las personas en una sociedad postindustrial.
Asimismo, influenciados por la revolución cubana, los movimientos estudiantes universitarios surgen para reivindicar causas socio-políticas, lo cual termino por llevo a los jóvenes a posturas de ultraizquierda e incluso contestatarios a los partidos políticos del mismo modelo. De este modo, se puede observar que la Reforma Universitaria en Chile posee como proyecto: autonomía social, relación con la comunidad nacional, democratización de la educación superior, contribuir al desarrollo del pensamiento crítico, educación permanente, entre otros. Todo esto a través de movimientos estudiantiles rebeldes.
En la práctica, gran parte de las demandas fueron atendidas y aplicadas. No obstante, esto incentivo aún más las expectativas y prontamente se generaron críticas al gobierno[1]. La situación tampoco mejoro con el triunfo de Salvador Allende y la profundización de las reformas sociales y económicas. Lamentablemente con el 11 de septiembre de 1973, todos los avances llevados a cabo por el gobierno y la Universidad se ven abruptamente interrumpidos por el régimen militar.
A juicio de sus protagonistas y como modo de conclusión, el autor señala que existió un conflicto entre “reforma” y “revolución”, pues no pudo concretizar este proyecto. Su “ingenuidad revolucionaria”, solo les sirvió como experiencia histórica para recuperar el poder, esta vez contra el régimen militar y con un modo mucho más reformista.

Casali, A. (2011). Reforma universitaria en Chile, 1967-1973. Pre-balance histórico de una experiencia frustrada. Intus-Legere, 5, n°1, 81-101.



[1] “Al Gobierno de Frei, lo encontrábamos más bien un régimen tímidamente reformista, de modernización capitalista, y pro norteamericano y definitivamente no a la altura de las urgencias y de lo que percibíamos como posibilidades y necesidades de América Latina. Nuestro norte era la revolución cubana” (Casali, 2011, p. 96).

domingo, 4 de diciembre de 2016

Mito del proyecto educativo del periodo Radical.

Los gobiernos radicales han sido ensalzados en la historia por su programa de gobierno enfocado en la educación. No obstante, en la práctica sus proyectos estatales fracasaron debido fundamentalmente a un factor económico, esto traerá como consecuencia el aumento de la educación privada y un desmedro de la pública.
            Con el objetivo de favorecer al modelo ISI (Industrialización de sustitución de importaciones) el gobierno implemento una serie de reformas educativas que estuvieran en equilibrio con este sistema y asimismo, elevar las condiciones sociales de la población chilena. Los índices de analfabetismo, demandas sociales, desastres naturales[1] y problemas de cobertura de servicios aun eran tema en la agenda pública. Sin embargo, existía cierto optimismo por llevar a cabo el “Estado docente” aplicando dos reformas: el Plan Experimental de San Carlos y el Plan de Renovación gradual de la educación secundaria. El objetivo de estas reformas consistía en nivelar la educación rural hasta equipararla al modelo urbano y por otro lado modernizar la educación del Liceo que era totalmente desarticulada del mundo laboral y su contexto social, todo esto amparado en la doctrina filosófica de Dewey[2].
Plan de educación rural de San Carlos: A través de un convenio con universidades Estadounidenses se pretendía que las escuelas tuvieran internado, talleres y zonas para trabajos agropecuarios para los estudiantes. Los profesores normalistas comenzarían su formación en estas zonas rurales como práctica y finalmente la escuela se convertiría en un polo de atracción para desarrollar esas zonas alejadas de la capital en verdaderos centros educativos, sociales, económicos y sanitarios. El proyecto fue avalado por el contingente de docentes y la población de San Carlos. Sin embargo, nunca se aplicó esta transformación por problemas de financiamiento. Y, aunque los locatarios de distintos gremios apoyaban y exigían la realización de esta, al final todo termino en represión a los involucrados y una reforma completamente desnaturalizado.   
            Plan de Renovación gradual de la educación secundaria: La fuerte crítica a los liceos secundarios llevo a la implantación de esta reforma. (Zemelman, M y Jara, I, 2006, pp. 96-98). La comisión del gobierno y profesores del Liceo Experimental Manuel de Salas proponen un programa que consiste en perfeccionar a los docentes en una enseñanza para la salud, economía, vocación, estética, lenguaje, comunicación y educación científica. Además, el programa contaría con un convenio suscrito entre el gobierno de Chile y la Fundación Interamericana de Educación. Si bien el Proyecto se aplicó, al poco andar se suprimió por problemas de financiamiento (el fin del apoyo estadounidense) y de falta de voluntad política.  
            En conclusión se puede señalar que los proyectos educativos de 1945 se mantuvieron estancados y no hubo soluciones. Para compensar lo anterior, el Estado subvenciono la educación privada, lo cual termino por atrofiar aún más la educación pública.

·       Zemelman, M y Jara, I. (2006). Seis Episodios de la Educación Chilena, 1920-1965. Santiago. Ediciones Facultad de Filosofía y Humanidades. Universidad de Chile



[1] Terremoto de Chillán 1948.
[2] Doctrina filosófica que promueve la estimulación  de las capacidades del educando a través del descubrimiento. Asimismo, explica que al considerarse el alumno como parte de la sociedad, asume un rol de bienestar hacia esta.


Cristian Guzmán Suazo
Prof. Historía y Geografía
Magister en Historia 

jueves, 22 de septiembre de 2016

Proyecto educativo popular: Anarquismo y Socialismo.

El presente documento explica como la educación de las organizaciones obreras surgen por la cooperación de sus miembros, la poca preocupación estatal y la idea de auto-educarse con fines políticos. Del mismo modo, se instituyeron para entregar una educación popular con conciencia de clase, principios emancipadores y reivindicativos. Entre los proyectos se destacan las corrientes anarquistas y socialistas. No obstante, ambos fracasaran en el tiempo debido a la represión política y las circunstancias históricas del momento.
El proyecto educativo anarquista se caracterizó por ser anti-sistémico y rupturista con el Estado-Iglesia: “servir de propaganda ideológica y trinchera desde la cual se atacaba a Dios, a la patria, al clero, a la burguesía y a las fuerzas armadas” (Serrano, 2010, p. 321). A través de este principio, este proyecto apuntó el desarrollo de la escritura (difusión de periódicos) entregándole un carácter independizaste. Asimismo, se fueron desarrollando representaciones teatrales y conferencias con el fin de sociabilizar el conocimiento y el adoctrinamiento político. El fuerte rechazo a la educación tradicional no solo era en cuanto a materia, sino también al método de aprendizaje repetitivo y la relación jerárquica alumno-profesor, la cual incentivaba la disciplina y el miedo. Todos estos planteamientos fueron expuestos por primeramente por Francisco Ferrer y más tarde por la Federación Obrera Chilena (FOCH), quien recogerá estas experiencias para elaborar su propio proyecto.
El proyecto educativo socialista, propuesto por Luis Emilio Recabarren, pretendía una transformación social a partir de un disciplinamiento moral (de carácter laicista) a los obreros. Esto se debía a que se creía que los vicios son los que impiden la concientización de la clase, siendo la ignorancia y la religión la más peligrosa. La función de la prensa consistía en una doble arma, por un lado concientizar al lector y por otro convertirlo en un “arma de instrucción”.
Este tipo de educación tuvo dos etapas muy marcadas: La primera, desarrollada a través de las mutuales y mancomunales fomentaba “la autogestión de la educación obrera como una forma de subsanar no solo las falencias de la cobertura pública, sino las además la insuficiencia de la labor alfabetizadora” (Serrano, 2010, p. 333). Es decir, hace una crítica a la educación estatal, pues la considera ineficiente además, de nacionalista y militarista. La segunda etapa nace con la promulgación de la ley de instrucción primaria obligatoria, pues la FOCH critica esta ley por no contemplar los servicios sociales, ser centralista y no considerar la opinión de los educadores. Asimismo, promueve una autoeducación “laica, racionalista, social, teórica y práctica” (Serrano, 2010, p. 338).
 A pesar de todos los esfuerzos, la instrucción popular tuvo poca proyección en el tiempo, debido fundamentalmente a que solo eran experiencias individuales y no pretendían reemplazar la educación estatal y recibió una fuerte represión por parte del estado.

Bibliografía

·       Serrano, S., Ponce de León, M. y Rengifo, F. (2012) Historia de la Educación en Chile (1810-2010) Tomo II. Santiago: Editorial Taurus.


Cristian Guzmán Suazo
Profesor de Historía y Geografía
Magister en Historia
UdeC

lunes, 25 de julio de 2016

“Crimen colectivo”: Límites de la ley de Instrucción Primaria Obligatoria

Maria Angelica Illanes explica el problema educativo en Chile a principios del siglo XX, señalando que existían fuertes índice analfabetismo y ausentismo escolar. A través de la crítica de Dario Salas, la autora explica que solo entregando servicios sociales como alimento, vestimenta y otros se puede mejorar la situación. Lamentablemente esta idea está lejos de encontrar luz.
Un “crimen colectivo”, es la denuncia que tiene el Chile democrático. Perpetúan las desigualdades sociales, entendidas como el enriquecimiento de una elite y un alto porcentaje de criminalidad y vagancia infantil. A juicio de Salas, todos los actores sociales han participado en esto y son cómplices.
La solución a este conflicto es dictar una ley de instrucción primaria obligatoria para así disminuir los índices de analfabetismo. Lamentablemente, la situación del país exigía a los padres poner a sus hijos a trabajar y “convertirlos en mercancía barata por un miserable pan” (Illanes, 1991, p. 68). Asimismo, en el mundo se estaba extendiendo las ideas socialistas, las cuales planteaban una lucha de clases y amenazaba a Chile con una posible subversión social. Es por ello, que la elite chilena re-presenta este proyecto de obligar al alumnado a asistir a las escuelas y así lograr un aplacamiento de las masas. Dicho de otro modo, se pretendía domesticar al pueblo para volverlo en ciudadanos tranquilos y conscientes.
El proyecto de ley contemplaba una serie de medidas sociales para incentivar las matriculas, entre ellas: entregar servicios alimenticios a través de tarjetas de abono que equivaldría al costo de un almuerzo. Por otro lado, le entregaba a las escuelas funciones de auxilio y protección en materia económica, vestuario y sanitario. Igualmente, este proyecto mejoraba las condiciones económicas de los profesores y para defender esto, se crea la federación de profesores de instrucción primaria. Por otro lado, la FOCH también se une a esta iniciativa, en conjunto con sus demandas sociales de carácter nacional. De este modo, se pretendía lograr un estado fuerte, presidencial e independiente de las clases oligarcas.
Pero este ambicioso proyecto distaba mucho de lo que existe actualmente. En primer lugar, serían las municipalidades y no el estado el encargado de entregar tales servicios, validando la idea de descentralización y la histórica ineficacia estatal. Y Segundo, estos servicios no serían gratuitos, pues “la gratuidad fomentaba el abandono de los padres de sus propias responsabilidades” (Illanes, 1991, p. 71). No obstante, el proyecto dicto mucho de lo que sus teóricos y actores pretendían, con el argumento del excesivo gasto económico que implicaba tamaña reforma fue modificada por el senado y suprimiéndole todos los servicios sociales. “Así se aprobó la ley, mutilada de su obligación asistencial. En efecto, ella creaba las juntas comunales de educación, que debían encargarse del cumplimiento y estimulo de la enseñanza pública” (Illanes, 1991, p. 84) 
La ley de instrucción primaria obligatoria se decretó. Miles niños asistieron a la escuela y la amenaza de una revolución socialista se aplaco. Sin embargo, el problema social aun persistía . 




Bibliografía
Illanes, M A. (1991) Ausente, señorita: el niño chileno, la escuela para pobres y el auxilio 1890/1990. Santiago de Chile: Junta nacional de Auxilio y becas.
Serrano, S., Ponce de León, M. y Rengifo, F. (2012) Historia de la Educación en Chile (1810-2010) Tomo II. Santiago: Editorial Taurus.


Cristian Guzmán Suazo
Prof: Historia y geografía
Magister en Historia
UdeC

domingo, 8 de mayo de 2016

Construcción y ordenamiento político-económico y territorial del Chile en el siglo XIX

Luis Ortega interpreta la organización de la república en Chile desde 1830 a 1889, la cual consiste en que existieron intentos del gobierno por ordenar el país territorial y económicamente. No obstante, su objetivo primario fue consolidar el poder político y en segunda medida económico, priorizando y consolidando la administración, el desarrollo de obras y una estabilización de las finanzas públicas, lo cual fue de la mano con un proceso de modernización en los transportes y comunicaciones.
En un comienzo, el régimen conservador no logró imponer un orden que dejara satisfecho las aspiraciones de todo el país. La adhesión a este bando solo fue sutil en los sectores alejados del eje Santiago-Valparaíso. Esto se debe fundamentalmente a la enorme extensión territorial, los recursos limitados, las comunicaciones lentas y sobre todo, la hostilidad de las provincias hacia los delegados gubernamentales[1]. Contrariamente de estas limitantes, el autor establece una periodización para explicar en mayor detalle cómo se va construyendo económica y territorialmente la patria.
El primer periodo, comprendido entre 1830-1850, se elabora un orden interior del país (provincial y territorial). A pesar de que los recursos humanos y financieros eran escasos, si hubo un extensión de dotaciones, sobretodo en la administración pública que creció considerablemente gracias a al prestigio internacional y la consolidación del poder conservador. Todo esto trajo como consecuencia el aumento del poder de sectores sociales locales y un repunte económico.  No obstante, aun persistió la mala distribución de las finanzas hacia las provincias, las cuales terminaron con conflictos contra el poder central.
El segundo periodo, establecido entre 1860-1889, se logra contrarrestar la sublevación, lo cual “le permitió al gobierno retomar la tarea, (…) de dar forma al territorio nacional y de crear condiciones para su administración aspirando a crecientes niveles de eficiencia” (Ortega, 2010, p. 147). Para ello, se inicia, con respaldo del estado, una política de expansión territorial hacia el norte (Tarapacá-Antofagasta) y al sur (La Araucanía), todo ello con fines económicos de carácter privado. Paralelamente, mientras las finanzas crecen, se moderniza el aparataje estatal con la creación de nuevos ministerios, modernización del transporte (ferrocarril) y comunicaciones (telégrafo).   
Para finalizar, el autor concluye que la construcción del estado partió con enormes dificultades, pero al mejorar la infraestructura territorial-administrativa, estimular el crecimiento económico y entregarlo a entes privados, la elite chilena liberal logró completar la tarea de conectar al país y administrarlo de manera eficiente.

Bibliografía
Ortega, L. (2010). La política, las finanzas públicas y la construcción territorial. Chile 183-1887. Ensayo de interpretación. Revista UNIVERSUM, N° 25.



[1] La rivalidad entre Santiago y las provincias durante la construcción del Estado en Chile proviene desde tiempos de la independencia. En este caso el autor solo se limita a declarar que el antagonismo proviene desde la instauración del “régimen portaliano”, el cual convirtió al país en una república centralizada. Esta temática, en conjunto con otras son trabajadas en mayor detalle por Historiadores como Gabriel Salazar y Armando Cartes. Véase en Salazar, G (2011), En nombre del Poder Contituyente, LOM. y Cartes, A (2010), Concepción contra "Chile". Consensos y tensiones regionales en la Patria Vieja (1808-1811), Centro de Estudios Bicentenario.

miércoles, 20 de abril de 2016

Construcción improvisada de la administración político-territorial chilena

Karina Arias es la encargada de investigar las estructuras administrativas  de la naciente nación chilena desde su reciente independencia en 1818 hasta la llegada del orden portaliano en 1833. En su informe, se explica que este proceso fue improvisado y muy precario debido fundamentalmente a la escasez de capital, modernización y conflictos regionalistas, los cuales terminaron por imponer unilateralmente un gobierno autoritario y centralizado que velara por el orden en vez de una eficiencia administrativa de corte liberal.
Desde la colonia hasta 1818, la organización política-territorial del país era de carácter horizontal, esto se explicaba por la existencia de instituciones comunales que tenían cierta autonomía, debido primordialmente a la herencia española. Por lo mismo, las autoridades locales eran reconocidas como organismos que apoyan al gobierno a nivel territorial. Frente a esta situación, las ciudades de Santiago, Coquimbo, Valparaiso y Concepción fueron considerados pueblos en un sentido comunal.
Si bien este sistema perduro durante tres siglos, en 1818 se determinó la centralización en torno a la figura de una autoridad y de paso, entregarle a Santiago el centro político-administrativo del naciente país. Este contexto traerá como efecto una lucha de los “gobiernos locales” hacia la nueva capital, por reivindicaciones económicas y políticas pero que no tendrán resultado alguno. A través de una serie de reformas, desde 1818 a 1830, poco a poco van desapareciendo “las instancias con poder resolutivo en los territorios y se cristaliza la estructura política y administrativa del país” (Arias, 2010, p. 50).
El efecto de esta acción centralizadora será una jerarquización de las funciones administrativas, en la cual el presidente es el responsable directo, que ejerce un mayor control sobre el territorio con ayuda de los intendentes y gobernadores. Asimismo, las municipalidades quedan subdelegadas a funciones de representación de interés local, pues no cuentan con los recursos para ejecutar mayores planes[1]. Así, la construcción del estado de Chile lográ el orden, la seguridad y un disciplinamiento administrativo. Pero, en consecuencia, el país no prioriza el desarrollo de una diversidad de funciones y no incentiva el financiamiento de los recursos a las provincias. Todo ello derivará en una mala distribución de los ingresos, vicios, etc.

Bibliografía
Salazar, G (2011), En nombre del Poder Contituyente, LOM
Arias, K. (2010). Revisión de las estructuras político-administrativas territoriales en el Chile del siglo XIX Revista UNIVERSUM, N° 25.



[1] Gabriel Salazar contrariando a la Historiografía nacional, señala que en realidad fueron los “boicots” constante de la oligarquía Santiaguina las que terminaron perjudicando el surgimiento de un estado constituyente y permitiendo el surgimiento del “garrote portaliano”. (Salazar, 2011, pp. 33-52)
497

lunes, 18 de abril de 2016

Descolonización del indigena

¿Qué es el indio? ¿Cómo se construyó su identidad? A través de este cuestionamiento, el autor critica como se ha llevado a cabo la conceptualización de lo que se entiende por “indígena” o “indio”, término que a su juicio ha sido elaborado erróneamente. Mediante un análisis histórico, hace un recorrido por encontrar la esencia de este concepto. Después de pasar por indicadores biológicos, lingüísticos, sicológicos y culturales, el autor concluye que este sujeto social no puede ser analizado por criterios particulares e individuales, pues el intentar incorporar todas las características lo convierte en un ser indescifrable. Sin embargo, a través de un análisis antropológico, el autor comprende que hablar del “indio” o “indígena” es una construcción social realizada por los conquistadores:
Antes del descubrimiento europeo la población del Continente Americano estaba formada por una gran cantidad de sociedades diferentes, cada una con su propia identidad […] No habían ‘indios’ ni concepto alguno que calificara de manera uniforme a toda la población del continente” (Bonfil, 1972, 111)
          Asimismo, el autor confirma que los españoles, en su objetivo por dominar y colonizar a la población prehispánica, los definen como “indios”, los cual expresa un profundo sentido de diferenciarse del conquistador, ubicarse por debajo de este y someterlo a sus intereses: la explotación. Dicho en palabras del autor: “el mundo euroamericano es […] bipolar. El orden jerárquico admite aquí sólo dos instancias; el colonizador y el colonizado” (Bonfil, 1972, 111). El resultado de esta acción cultural, no solo es un proceso de aculturación del habitante prehispánico, sino también anula que este se conforme como cultura autónoma. Es decir, Al ser tratados sin distinción, el indio se transforma en una entidad supraétnica.
          Para finalizar, es necesario señalar que la idea colonial del indio aun ha persistido en la sociedad actual, vale decir la concepción de que debe ser dominado y/o “civilizado”, de ser el ser “diferente”. En este punto, el autor problematiza sobre el hecho de que estas relaciones coloniales están en desacuerdo con los modos de producción capitalista, al cual concluye que es solo son un efecto más de este tipo de dominación. Vale decir, no existen relaciones fronterizas comerciales, sino que persiste el “ideario colonial”. Frente a esta problemática el autor reflexiona señalando que solo eliminando la “condición colonial de indio” es posible hablar de una verdadera autonomía:
“La quiebra del orden colonial- significa la desaparición del indio; pero la desaparición del indio no implica la supresión de las entidades étnicas, sino al contrario: abre la posibilidad para que vuelvan a tomar en sus manos el hilo de su historia” (Bonfil, 1972, 123)  


 “el concepto de indio en América: Una categoría de la situación colonial” Guillermo Bonfil Batalla

martes, 24 de septiembre de 2013

Jorge ROJAS FLORES: Los suplementeros: los niños y la venta de diarios. Chile, 1880-1953, Editorial Ariadna, Santiago, 2010, pp. 7-208.

Jorge Rojas nos presenta en este libro la historia de un sector poco estudiado en la historia, los suplementeros, Mediante una metodología basada en la historia social surge de su intento por reconstruir una historia de los niños trabajadores de la calle y como existía (o no existía) una preocupación por parte de la sociedad con este grupo social. El marco referencial es la principalmente la ciudad de Santiago y Valparaíso, a excepción de algunas provincias) desde 1880 hasta 1953.
Las ideas que trabaja el autor están agrupadas en capítulos, veintisiete para ser exactos, pero agrupados en tres grandes temáticas: el origen y percepción que se tenía de este sujeto de estudio, la cuestión social y los intentos de superación de la pobreza de los suplementeros, finalmente  el sindicalismo en estos. Si bien la obra en si ofrece un amplio espectro de temas, creemos que estos son los más trabajados por el autor.
Dentro del libro se puede rescatar las preocupaciones que tenían la elite, la iglesia u otros organismos por “reglamentar” el trabajo y la vida de los suplementeros, los cuales, a juicio del autor, son de naturaleza huidiza, “mientras la clase alta se esforzaba por civilizar la ciudad, modernizar el transporte, cultivar el refinamiento europeo, los pobres de las calles no abandonaban los oficios que les permitían sobrevivir” (P. 10).

Las ideas principales que hemos detectado son:
Origen y percepción a los niños suplementeros: el autor explica que el origen de los suplementeros surge del interés de las personas por saber el curso de las campañas militares en la guerra del pacifico, el aumento del tiraje de periódicos hizo posible que apareciera en la venta callejera las ultimas noticias sobre el fenómeno, “estas hojas informativas eran voccadas por niños” (p. 13).  Rojas explica que su ámbito de estudio además está relacionado con la historia del periódico en si, pues es hacia 1880 aproximadamente que los periódicos van dejando lentamente sus contenidos ideológicos para centrarse mas en los acontecimientos políticos, sociales y policiales, además del uso de fotografías. Como se señalaba anteriormente, eran los niños y jóvenes los que repartían estos periódicos y se convertían en el nexo entre la editorial y la gente que quería informarse, estos niños eran de un estrato social bajo y gracias las fotografías del autor se puede constatar que vestían sin zapatos y casi de harapos. Este ejemplo aplicado en Santiago y Valparaíso también podía aplicarse a las demás provincias de Chile (según el autor), dentro de este clima social se van gestando en la poblacion chilena un imaginario sobre estos niños, surgen percepciones tanto positivas como negativas.
Dentro de las visiones positivas se recalcaba el fervor patriótico que tenían estos niños pues, a juicio del Periódico de Allende,  estos niños realizaban su labor de una manera honrada y se les hablaba de una manera casi paterna: “el entusiasmo cívico de esos chicos (se refiere a una festividad en que participaron los suplementeros), muchos de los cuales tendrán ocho años de edad. Son los hombres de mañana que no pudiendo servir desde luego, por su pequeñez física [comunican] anticipándose, su aliento a los hombres de hoi” (P. 34-35). Conjuntamente con esta visión tambien surgen otras ideas de ver a este grupo de niños, en general la sociedad creían que estos caían en una degeneración moral, sentían lastima de ellos por su condición social y otras veces sentían una “admiración” por los esfuerzos que demostraban por salir adelante. Dentro de estas visiones se ve a los suplementeros como gente pícara, niños que se dedican a engañar a la gente, robar e incluso gastar su dinero en juegos de azar, estas visiones, que empezó a gestarse en el siglo XX, tenían un punto en común estos niños estaban ciertamente en abandonados por la sociedad, e incluso de las instituciones de caridad. A finales del siglo XIX se empezo a dar algunos esfuerzos tanto por particulares como el estado por regular la presencia de vendedores en las calles y principalmente de educar y moralizar a estos niños que son “victimas” de su tiempo.
La cuestión social y los intentos de superación: el ambiente en el cual vivían estos niños suplementeros no era el más apto para una vida civilizada, el vivir en la calle era concebido como vivir al borde de la ley (o en contra de ella): la prostitución, los robos, estafas, asesinatos y sin contar naturalmente la mala calidad de vida de estos personajes dieron impulso a un interés por parte de las municipalidades y otros por regular y “salvar” a estos niños. Dentro del texto se puede destacar que existieron numerosas leyes municipales para regular el trabajo de los suplementeros, como los  “decretos municipales a la actividad callejera, por motivos presupuestarios (cobro de permisos), higiénicos y estéticos” (P. 63) uno de ellos, por ejemplo, fue sobre que requisitos debían tener las personas para ser suplementeros, pues si estos tenían malos antecedentes no podrían realizar esta obra, o también que para obtener estos periódicos los niños tenian que cumplir ciertas condiciones: saber leer o escribir, asistir a la escuela, tener a lo menos diez años de edad, no manifestar enfermedades repugnantes o contagiosas, etc. pero debido a la falta de coerción, la defensa de las empresas editoriales o simplemente el no cumplimiento por parte de la policía de estas leyes se derogaron.
Si se pudiera resumir la idea principal del autor en esta temática seria algo asi: “Aunque la imagen que la alta sociedad se formo del suplementero tuvo variantes, nunca se abandono del todo el estereotipo de la carencia moral y material. De nada valía, para esta mirada, el esfuerzo diario que hacían para sobrevivir, defender sus derechos y construir un espacio propio en las calles” (P. 80) “el mayor rechazo que se generaba hacia los niños en la calle, y en especial hacia los suplementeros, se debía a la libertad que demostraban en ese espacio y la dificultad de contrarrestarla […] el niño suplementero disponía de dinero por su misma actividad laboral, sin que esta lo atara a un horario estricto…” (P. 81-82).
Aunque las políticas de superación de la pobreza a los suplementeros no tuvo gran éxito, sus ideales perduraron, lograr una educación y moralización a los niños “estaban impregnados de un discurso fuertemente cargado de una visión salvacionista. Luego fueron los propios suplementeros adultos quienes hicieron suyo este ideal” (p. 83)
El sindicalismo y la nueva etapa: anteriormente a 1904 existieron en Chile huelgas de suplementeros, en 1888 existió una por motivos de la desaparición de las noticas policiales (las cuales eran mas motivantes de leer y por ende más vendidas) debido a que provocaba críticas a la moral. Y la huelga de niños suplementeros de 1902 la cual fue por el aumento de precio de los periódicos. Ambas huelgas, según lo investigado, no cuentan con tanta fuente al respecto sobre las causas o las consecuencias que genero dicho movimiento, sin embargo se destaca la idea de que los suplementeros ocupaban un rol dentro de la prensa, ellos están entrecruzados con las editoriales y por ende está asociado a la historia de la prensa y el negocio editorial. Los suplementeros lentamente empezaron a abandonar su marginalidad y alcanzar un grado de dignificación mediante la educación y la regeneración moral y no exclusivamente en aspectos económicos. “desde de los inicios de la actividad, fue muy fuerte el intento por elevar los niveles de dignificación del oficio y consolidar un cierto reconocimiento social” (P. 197) las mutuales, acciones gremiales y sindicatos lograron mediante el cultivo del deporte y mas tarde en adoptar una trayectoral sindical y laboral con las empresas de periódicos, otro aspecto interesante es que este grupo sindical no tenía un grado de politización, aunque si existía un respeto por la autoridad. A juicio del autor fue este sindicalismo el que logro una verdadera dignificación del gremio de suplementeros. “de los niños vendedores de diarios solo quena recuerdos, recuerdos que han sido asociados a las conquistas del gremio, a costa de sacrificios, trabajo y educación (P. 199).

El trabajo historiográfico que realiza Jorge Rojas está basado en una amplia gama de fuentes de las cuales se destaca el periódico, entrevistas orales, literatura, fotografías, páginas web y material audiovisual, eso sin contar con el fuerte sustento de bibliografía especializada, su trabajo está asociado a lo que se conoce como historia social y esta explicado de una manera cronológica donde se puede encontrar sub apartados para cada tema en cuestión. También se destaca manejo de información cualitativa para ciertos casos. La forma de investigar que utiliza es de tipo exploratorio.
 La importancia historiográfica que posee su investigación es mostrar que la modernización  y específicamente el uso del periódico, tuvo su lugar gracias al accionar de estos niños suplementeros que colaboraron repartiendo las noticias. También es destacable que la visión que se da sobre este trabajo es como lo vivieron los niños, pobres y pícaros tuvieron el ingenio de sobrevivir a la adversidad y salir adelante e incluso lograr la dignificación por sus propios meritos y no a costa del estado u otros. Estos suplementeros tienen su lugar en la historia.
 Si bien la obra en sí no es complicada de leer creo que hubiera sido más provechoso agrupar los capítulos de una manera temática y no cronológica, muchas veces el autor mencionaba ciertos elementos pero no los profundizaba y luego los volvía a retomar, logrando más de una ocasión “perder el hilo” a la problemática que está tratando. Sin embargo, se puede destacar muy bien la evolución que tuvieron los suplementeros en la historia. Dentro de las ideas importantes que se señalaron hubiera sido interesante ver que opinaban estos sujetos populares sobre ellos mismos para contrastar con las visiones que tenia la elite y la Iglesia. Aunque esa es una de las debilidades de la Historia de la infancia (se puede caer en subjetividades) creo que es necesario hacer este ejercicio historiográfico, pues el apegarse demasiado a la fuente no permite una mejor alteridad. También es necesario profundizar en ciertos conceptos como el de “pícaro” pues no daba una definición sino que simplemente caracterizaba y al sujeto en sí.
El autor se mostro humilde a la hora de explicar su trabajo, recalcando sus límites metodológicos y no arriesgarse a decir algo por falta de fuentes, se puede decir que fue un trabajo bastante periodístico por la forma de abarcar las fuentes y las entrevistas.
Sin duda lo más novedoso en su investigación es la forma en cómo utiliza las fuentes tanto orales como iconográficas logrando un verdadero complemento del relato histórico. También es necesario destacar que Jorge Rojas en uno de los pocos historiadores chilenos que se dedica a la historia de la Infancia, lo cual da una enorme contribución a la historiografía. Sin embargo, muchas veces llego a ser reiterativo en su trabajo algo que pudo haberse resumido. Dentro de las debilidades de la obra creo que falto problematización, si bien había una amplia gama de fuentes el autor se apegó a las fuentes y no realizar una interpretación crecidamente profunda de algunos elementos. Por ejemplo, el sindicalismo. La obra en sí parece más un relato, al menos teóricamente.

lunes, 23 de septiembre de 2013

Dominique SIMONNET, Jean COURTIN, Paul VEYNE, Jacques LE GOFF, Jacques SOLÉ, Mona OZOUF, Alain CORBIN, Anne-Marie SOHN, Pascal BRUCKNER y Alice FERNEY: La más bella historia del amor, FCE, Buenos Aires, 2010, pp. 274.


      ¿Puede realizarse una historia del amor? ¿El concepto de amor en nuestra actualidad se entendía de igual forma que en el pasado? Dominique Simonnet es la encargada de realizar un estudio mediante entrevistas intentando reconstruir cómo se amaba en el pasado, partiendo desde la prehistoria hasta nuestra actualidad, tomando como referente el continente europeo. En un lenguaje claro y apto para todo público, la redactora entrevista a historiadores y escritores que logran desentrañar una historia de larga duración sobre el amor, fundamentándose en la triada: matrimonio, sentimiento y sexualidad. El tema del amor en el pasado fue algo cotidiano, pero no siempre se cumplió la triada mencionada anteriormente. Las convenciones socioculturales, las condiciones económicas, el marco religioso, las nuevas coerciones hacia la sexualidad, sin duda marcaron en cada época a hombres y mujeres, una forma de vivir la procreación, el placer y el amor de una manera diferente: “matrimonio sin amor ni placer. Matrimonio de amor sin placer. Placer de amor sin matrimonio” (p. 9).
      La hipótesis central de este libro es de carácter explicito el cual es considerar el amor no solo como un asunto hormonal, sino que “siempre está ligado a nuestro pasado lejano [...Los…] comportamientos amorosos arrastran la pesada herencia, no sólo de nuestros padres, sino también de las numerosas generaciones que lo precedieron” (p. 11).  El objetivo general de su investigación también es de carácter explícito y trata fundamentalmente de explorar como se amaba en el pasado Occidental, cuál era el ideal del momento, si este ideal se asemejaba a la realidad y que sitio ocupaba el deseo y el sentimiento en la sociedad. Del mismo modo, la autora nos da a entender que no siempre las imágenes que nos transmite el arte y la literatura de un periodo, reflejan un fiel retrato sobre la sociedad a estudiar.
Para lograr una reconstrucción de larga duración sobre el amor, la autora agrupa las entrevistas de manera cronológica haciendo hincapié en cómo se prioriza un aspecto de la triada matrimonio-placer-sentimiento, partiendo desde la prehistoria hasta nuestra contemporaneidad, su idea de amor es observar cómo interactúan esos elementos de la triada en la historia y que no necesariamente se cumplen a cabalidad

lunes, 9 de septiembre de 2013

EDUARDO CAVIERES: La Historia en controversia. Reflexiones, análisis, propuestas. Valparaiso, 2009.

“dialogo en torno a la historia y a los historiadores”

 Ideas principales:
a)      Sobre historiografía: el dialogo comienza sobre cómo se ha manifestado el interés en algunas corrientes historiográficas, donde se comienza hablando sobre la demografía histórica, la cual, fue un esfuerzo por los historiadores por buscar formas de historiografía más exacta, las precisa y mas demostrada, sin embargo se demostró que existía una frontera entre lo histórico y lo no histórico, debido fundamentalmente a el ámbito de lo biológico, pues no siempre las familias nucleares  producen niños, también tienen fases de no nuclearidad, sin contar naturalmente con aquellas relaciones familiares donde no se vive en el mismo techo. Posteriormente buscando el historiador mayores alcances de interpretación se hablo de la historia de la familia, en términos de organización social, de estructuras sociales, etc. Pero de igual modo esos conceptos trabajados  no declaraban las causas que permitían explicar las diferencias entre un fenómeno y otro.  Cuando se hablo de la historia de las mentalidades, la cual aparecen arraigos sicológicos de los individuos y las estructuras fuertes de pensamiento, a juicio de Levi, no existe una sociedad con una mentalidad, existen límites de lo pensable, es decir existen mentalidades múltiples e infinitas posibilidades, esto se debe a que los hombres son diferentes los unos de los otros (necesidades, deseos, informaciones, etc).
 La conclusión a la que llega Levi, no es señalar que los modelos anteriormente mencionados son fracasos que llevaron como consecuencia a la historia social de la cultura, sino  de cómo el historiador ha tratado de hacer de la historia una ciencia lo mas total posible. Cavieres plantea que el fruto de esta “evolución” de la historiografía correspondería a un fundamento para explicar la sociedad pre-industrial, aunque Levi señala que la sociedad antes de la revolución industrial no era más simple, sino que tenía otras complicaciones.   
b)      El historiador: la labor del historiador es otra de las ideas importantes del  libro que se destacan, entre ellas está el trabajo con otras ciencias sociales, pero que sin embargo, no  tienen muchas veces la misma cantidad de datos pertinentes, por ende el historiador debe describir situaciones emanadas de parcialidades de información.
Dentro de los defectos de la relación entre historia y ciencias sociales es que (a juicio del historiador) el mundo verdadero comienza en la mitad del siglo XVIII, es por esto que existe un abandono de la historia moderna, pues no se considera interesante. Lo importante en esto es que, a juico de Levi, el tiempo de la historia no es el tiempo del contemporáneo en contra de los modernos: es simplemente el tiempo de los problemas, la historia se hace por problemas. A reflexión de Levi, hoy se debe partir de que los documentos poseen su rasgo tanto de objetividad como de subjetividad, es a partir de esto que el historiador debe ordenar estos elementos para darle coherencia y explicar el desorden, pues a su juicio el mundo es desordenado y como es desordenado debe ser complicado analizarse.
c)       Los documentos: Givanni Levi parte de la idea de que los documentos son escritos por la gente exitosa, he ahí donde comienza su reflexión, la historia la escriben los vencedores y estos vencedores (elite) no escriben sobre sus fracasos o sobre los fracasados, en esta lógica, Levi plantea que los documentos son parciales, pues describen especialmente cuestiones que son producto de una diferenciación social, este es el problema pues el historiador cree que todos los documentos son toda la realidad, cuando no es así, esa es la razón de porque la historia cuantitativa es criticable. (entendemos por documentos el escrito, el inmaterial como la tradición oral o el material como la iconografía). Además de lo anterior los documentos pueden ser distorsionadores, pues a partir de un simple dato se puede llegar a conclusiones generales que no precisamente reflejan el fenómeno, por ejemplo la descristianización con los datos de Vovelle.
d)      La metodología: La reflexión comienza cuando se trata se establecer los límites en la historiografía, esto ha ocurrido por la aplicación de nuevas perspectivas de análisis y la amplia variedad de fuentes, entre estas nuevas formas metodológicas se destaca la microhistoria, la cual “es historia de grandes problemas vistos a través de un particular, un lugar, una situación, un documento, un cuadro. A través de este se sale para llegar a problemas generales, no soluciones, generales”. En la microhistoria existe una multiplicidad de tiempos, por lo cual comparte mentalidades, comportamientos, situaciones de naturaleza antropológica, que van explicando (o aproximarse a explicaciones) sobre las conductas profundas y sobre los comportamientos y las actitudes de individuos y de grupos dentro de una sociedad. En este sentido, las nuevas formas de hacer historia ha resaltado estudiar a las personas, sean incultas, desgraciadas, etc. Pues produce conocimiento, pero además emociones. Desde la microhistoria  se puede, de este modo, hacer una conjunción, la interrelación entre esos tipos de personas y como sus vidas se van comunicando.
a modo de conclusión, Levi plantea que dentro de los métodos de la historia no se debe caer en el relativismo, pues el historiador trabaja sobre la idea de que las cosas no son cognoscibles en su conjunto, son irreproducibles en si totalidad: sin embargo son reales y cognoscibles en su parcialidad, y en sus transformaciones, porque los puntos de vista del tiempo cambian.
Comentarios:
                Al finalizar la lectura sobre este documento, siento que ha quedado algunos espacios sin respuesta, vacios dentro de la metodología de la historia que no se tratan, en primer lugar el rol del historiador, si bien se hacen algunas menciones pero no se trata la verdadera esencia “la historia es inseparable del historiador” (como diría Marrou) recordemos que la historia es una construcción no solo del pasado sino asimismo del presente. También es necesario recalcar otro aspecto importante y es como se ve la historia hoy en día, pues deja un sabor amargo la reflexión de Giovanni Levi sobre el corporativismo de la historia y la gremialización de la historiografía, este punto si bien estoy de acuerdo, es necesario resaltar que hoy en día el enfoque histórico sigue cambiando y ya hablamos de una historia ambiental o historia del tiempo presente algo que en esa obra no señala.
                El formato en el cual está comunicado este escrito, si bien favorece a una lectura rápida y comprensiva deja cuestionamientos sin principio ni final, uno de los autores habla de la historia de las ideas y que criticaba el método por no aceptar el contexto, pero no explica ni que es la historia de las ideas o mayores detalles sobre su método, lo mismo ocurre la lectura sobre las tendencias historiográficas mencionadas como las mentalidades y la historia socio cultural, solo se hace hincapié en sus puntos de similitud, pero no profundiza, salvo eso si en la microhistoria y la historia local pues tratan de diferenciarlas.  Otro aspecto es también el formato dialogo, pues las ideas se cortan y no siguen una línea clara, la divagación sobre un tema entorpece buscar las ideas principales o incluso lleva que no deje la idea terminada, sin embargo, la intervención de Cavieres para profundizar algunos aspectos ayuda a comprender mejor el texto y la idea de estos.



“de la microhistoria a las construcciones sociales de la historia”
Ideas principales:
a) Sobre la microhistoria: esta es definida como “una reducción de una escala de representación que permite ver cuántas cosas importantes escapan al ojo del observador, cosas grandes o pequeñas, pero sin ser un operador de microscopio”. Esto se debe a que la labor del historiador es subrayar las diferencias y subrayar las complejidades  y no sólo las pequeñas uniformidades. Esta problemática surge de la búsqueda de la comprensión de los comportamientos de los hombres, los cuales todos son diferentes.
b) La historia como disciplinamiento: Levi explica que la historia es un esfuerzo de disciplinamiento que mal entendido produce desastres, como el ejemplo de Wallestein de afirmar que la historia es un discurso de disciplina, pues estos dejan entrever que el ser humano no puede hacer nada contra el poder mundial, solo es un elemento del sistema. En este sentido, la idea que rescata el autor es plantear que el papel del historiador es observar y estudiar las reglas sociales que han hecho que los comportamientos sean diferentes.
c) Sobre la objetividad-subjetividad: una idea interesante a rescatar de este artículo es la visión que tiene el autor sobre la subjetividad y la objetividad que a su juicio deben convivir juntas, pues son parte de la realidad, siguiendo esta lógica, el historiador al escribir la historia debe tener presente que la realidad a la cual tiene acceso es fragmentada y no puede hacer afirmaciones generales (salvo en una especie de retorica) y segundo es que su escrito va dirigido a un público, el cual va cambiando con el tiempo, es por esto que se debe releer la historia, para comprender de mejor manera su sentido, esto no es caer en el relativismo, ni subjetivismo, ni objetivismo, a Juicio de Levi eso es vital tener presente, pues la historia es una parte del objetivismo con puntos de vista subjetivos de una parte de la realidad, la cual se transforma porque los seres humanos son diferentes en el tiempo y entre ellos.
Hipótesis:
El autor plantea que las ciencias sociales trabajan sobre un tema único, el cual es “comprender que la comprensión de los hombres es algo que se puede hacer sólo si nosotros (el historiador) no dividimos al hombre” y es por esto mismo que, para Levi, no hay que inventar límites entre la historia y las ciencias sociales.
Comentarios:
El autor de este artículo afirma que la microhistoria es una de las formas más completas de hacer historia debido a su rol de problematizar a una escala pequeña un fenómeno histórico, de esta manera puede no pasar por alto ciertos elementos que en la historia tradicional dejaría a un lado o simplemente no considera pertinente abordar, esto no es solo un paso importante para alcanzar la historia total, sino también de hacer una ciencia más humana, o como señalaba Levi, de abordar también emociones frente a un suceso histórico, creo que este punto es uno de los más interesantes de su obra pues no niega la subjetividad en su trabajo histórico, sino que la incorpora con ciertos matices.

miércoles, 28 de agosto de 2013

Como se ha entendido el cristianismo de la Edad Media

Hace tiempo no publicaba algo, me he hecho el tiempo y decidi hacer algo mas contundente... espero lo aprecien. saludos


El presente ensayo pretende darnos algunos lineamientos  sobre los prejuicios que tenemos al abordar la Edad Media, principalmente como entendemos al cristianismo, ¿es una religión o un modo de vida? Debido a lo profundo del tema hemos decidido enfocarlo a unos puntos escenciales. ¿Fue la Ilustración la que nos entregó una definición de cristianismo? ¿cuál es esa definición? Y sobre todo ¿fue esta definición la que “moldeo” nuestra visión de la Edad Media?
Generalmente tendemos a mirar este periodo histórico como una época en que la religión dominaba todas las estructuras de la sociedad, el cristianismo era LA visión del mundo en la Edad Media, o al menos es eso lo que nos presenta las fuentes. No obstante,  bien sabemos que las fuentes son escritas en determinados contextos. Primero que todo, debemos señalar que quienes manejaban el conocimiento del latín en aquella época no eran la mayoría de la población, sino  que una mínima parte de ella y sobre todo quienes escribían eran los monjes, por ende estos monjes son nuestra más amplia visión de lo que ellos pudieron haber visto de la Edad Media, estos religiosos evidentemente escribían para su público y no necesariamente para toda una comunidad, por ejemplo les resultaría más novedoso e interesante como los laicos ejercían su espiritualidad, los asuntos que no les interesaban simplemente los borraban o modificaban.
Así mismo, cuando nos acercamos en un primer momento al contexto creemos que las personas de este periodo viven en una especia de dualismo de vida espiritual-vida terrenal. Esto se debe que la Iglesia, una vez que el Imperio Romano se desarticula, empieza a convertirse en una institución para otorgarle al cristianismo mayor universalidad, además empieza por regular los territorios y los reinos germánicos en Europa. Pero fuera de estos argumentos históricos se debe entender la base del cristianismo como tal, la deidad es rey en cielo y tierra por ende para el cristiano la concepción del mundo no es dual sino una sola, pues Dios es omnipotente, él es el principio de todo y el fin de todo.
Primero que todo tenemos que tener presente que entendemos por espiritualidad, la cual está ligada a una dimensión religiosa de la vida interior y sobre la relación de Dios mediante la ascesis. Este término es contemporáneo y no constituye necesariamente lo que en la  Edad Media ocurría pues los sujetos medievales no distinguían entre religión y modo de actuar, para ellos la espiritualidad era una relación entre las prácticas de la religión y las prácticas de la vida familiar cristiana y no existía diferencia como la entendemos nosotros. La modernidad no ha enseñado, mediante la razón, que la religiosidad está íntimamente ligada  a la Institucionalidad, esta situación no las heredo la Ilustración y por ende fue este siglo filosófico el que nos dio nuestros primeros prejuicios al cristianismo. No obstante, esto no siempre fue así, asociamos la religión y la razón como rivales. Sin embargo, la Ilustración partió en un primer momento como una naturaleza religiosa. Esto no es nuevo, ya que se entiende que el siglo de las luces utilizo ciertas normas que tenían como base la religión cristiana y que, más su visión del cristianismo está limitada a la crítica de su Institución en los siglos anteriores al XVIII. Por ejemplo: la intolerancia religiosa, el ataque a la superstición y los excesos, etc.
En realidad, la Ilustración y la ciencia del siglo XVII atacaban la palabra revelada, por ejemplo la Biblia, pues al leerse había muchas contradicciones históricas y, sobre todo, se cuestionaba la creencia cristiana como la única religión verdadera para la virtud, no era extraño que estos filósofos leyeran las crónicas de los viajes de descubrimientos y vieran como indígenas de América, hindúes o chinos poseían tanta moral en su vida cotidiana que un europeo, se hallaba presente una misma moral y una idea de Dios clara.
Por otra parte, en la misma época no se divide la religión de la ciencia, sino que se complementan. Vemos como ejemplo de ello la misma teoría racionalista de Descartes, la cual parte como principio de que Dios existe:
 “Es la existencia de Dios lo que nos permite entonces construir el puente entre nuestra mente, nuestra ´cosa pensante´, y todo el mundo físico, inclusive nuestro propio cuerpo. Dios no nos engaña. Dios es la garantía que nos impide dudar de nuestra propia existencia, no ya como seres pensantes, sino también como seres materiales. […] Dios es la razón por la que no podemos dudar de la existencia del mundo” (González, 1994, 280).
De lo anterior podemos preguntarnos ¿Por qué está crítica? ¿Qué quieren lograr? Estudiosos como Juan Arayano explica: “hay que advertir que la religión natural no fue un invento de filósofos anticristianos para combatir las religiones históricas, sino en primer lugar un procedimiento utilizado por gente piadosa […] para superar sus disensiones teológicas y en segundo lugar un instrumento forjado por científicos devotos para apoyar sus credos” (Montecinos y Toledo: 2007, 248). Como se puede observar, la razón ilustrada y la religión en un primer momento no eran enemigas, sino que, en realidad ambas se complementaban a alcanzar un mismo propósito: guiar al ser humano a una verdadera forma de vida. Esto quiere decir, no caer en los vicios que en épocas pasadas había. Encima de esto, “la Ilustración  deseaba transformar el cristianismo, ilustrarlo, pero sin renunciar a sus valores morales” (Valjavec, 1964, 104), ¿Cuál es esta moral que escogen? Es una moral social, es decir, que ayude al bienestar y al progreso humano. En términos simples, esta moral social se expresa en tres virtudes: la tolerancia, la beneficencia y la humanidad.
La Ilustración entra en contacto con la religión, pues se reconoce a esta última como una gran tarea educadora. Por ende, la Iglesia y en realidad las creencias cristianas deben fomentar una educación racional. De este modo, la Ilustración afirma que “la escuela y la  iglesia son las instituciones que deben cumplir una misión que no es capaz de llevar a cabo la filosofía: la misión de ilustrar al pueblo y estimularlo a la virtud” (Valjavec, 1964, 102)
Descubrir  el lazo de religión y fe es más complejo de lo que parece, pues si bien externamente la Iglesia censuraba o rechazaba las obras filosóficas, internamente el clero (regular y secular) las aceptaba, las leía o incluso estos mismos eran filósofos.
La ideas teológicas como las de Voltaire rechazaban la convicción de la fe por revelación y por ende los dogmas de la Iglesia. No obstante, valora las convicciones morales de la religión cristiana. Voltaire sigue las líneas del deísmo, y ataca los argumentos de los ateos. Sin embargo, para él su verdadero enemigo es la superstición o fanatismo religioso:
“El ateo es un monstruo que solamente devorará para saciar su hambre; el supersticioso es otro monstruo que desgarrara a los hombres por deber. […]; el ateo robará un cáliz de oro de una iglesia para dar una cena a unas mujerzuelas, pero el fanático celebrará un auto de fe en esta iglesia y cantará a grito pelado un cántico judío mientras quema a unos judíos”
Ha quedado un poco más claro que la religión y la razón no siempre fueron enemigas, pero ¿Qué relación tiene esto con el cristianismo de la Edad Media? Y la respuesta tentativa que podemos inferir es que la Ilustración al racionalizar la fe y volverlo comprensivo hizo que la mística se perdiera y el lazo de relación entre Dios y los hombres  como una comunión desapareciera (no es extraño, en este sentido, que en este mismo periodo surgiera una de las líneas más rigoristas  de la religión cristiana, el Jansenismo, cuya doctrina volvía a plantear la idea de incomprensividad de Dios y la comunión humilde con él). Por ende cuando analizamos la Edad Media nuestra visión del cristianismo la asociamos a simplemente un conjunto de prácticas y no como una cultura de la época. Al leer las fuentes escritas por teólogos volvemos a una idea secular de espiritualidad y nos estrechamos de mente para comprender el proceso como un todo.

Bibliografía
Gonzalez Justo (1994): Historia del cristianismo desde la reforma hasta la era inconclusa, Caribe, Nashville.
Montecinos, J y Toledo, S(2007): Ciencia y religión en la Edad Moderna, Fundación Canaria Orotava de historia de la ciencia, Santa Cruz de la Palma.
Valjavec, Fritz (1964): Historia de la Ilustración en Occidente, Rialp S.A. Madrid.
Voltaire (1972): obras. Volumen II. Vergara, Barcelona.